Josep Pàmies nos descubre las propiedades de la Lepidium latifolium, una planta medicinal capaz de disolver las piedras del riñón.

 

Testimonios del uso de Lepidium latifolium:

 

Testimonio 1:

Me condenaba a tener cada primavera ataques de riñón muy dolorosos. Aún bebiendo más de 5 litros de agua al día, los cálculos no se iban. Hasta que descubrí por internet la planta llamada “rompepiedras” y de nombre botánico Lepidium latifolium. Una empresa dedicada a hierbas medicinales hacía un jarabe de esta planta que compré en la dietética del barrio. Con tres botellas que tomé me deshizo los cálculos, que con toda probabilidad eran de oxalato cálcico. Hay que ir con un poco de cuidado con el jarabe para no abusar ya que es un diurético muy potente y podría bajar mucho el potasio de la sangre si se toma muy seguido, pero yo no necesité más. También se dice que en tratamientos muy prolongados puede descalcificar un poco los huesos. Ahora mismo y según tengo entendido el jarabe ya no se comercializa, pero la misma empresa fabrica otro en gotas, que contiene el Lepidium latifolium, otra planta llamada Arctostaphylos uva -ursiSprengel, y la Solidago virga- aurea.

Mi correo de contacto es dac17cad@hotmail.com

 

Testimonio 2:

En noviembre mi marido estuvo ingresado 3 días, tenía una infección de orina provocada por una piedra en el riñón. Le dijeron que había que operar lo más pronto posible, aunque en otro hospital le dieron la opción de litotricia. Casualmente me llegó información de Josep Pamies, vi que había plantas para las piedras del riñón y buscando en internet todo lo que pude, encontré el lepidium.

Comencé a darle una hoja grande en 2  ó 3 vasos de agua, como una infusión. Hervía el agua y echaba la hoja partida a pedacitos con la mano y lo dejaba enfriar. Lo hacía por la tarde y toda la noche se pasaban las hojas en el agua. Al día siguiente lo colaba y se bebía el primer vaso antes del desayuno y lo que le quedaba a lo largo del día. Así durante trece días. Le dolía de vez en cuando, pero era soportable. A los trece días continuados la expulsó (9 mm). Eso fue por la mañana y estuvo expulsando sangre 12 horas, pero como no tenía fiebre no le dimos importancia, y no la tuvo claro!.

Si las hojas no son grandes, creo que con 2 o 3 pequeñas valdría, pero cortadas con la mano.

Saludos Merche.

Septiembre 2012

cmchispa@hotmail.com

Testimonio 3:
Me llamo Sílvia y quiero explicar la experiencia que hemos tenido con el Lepidium Latifolium. Hace cosa de tres años mi marido tuvo el primer ataque de piedras al riñón. Estuvo más de diez días para expulsar las piedras y el médico de cabecera sólo le daba antiespasmódicos y analgésicos. Consiguió expulsarla aplicándose electroacupuntura en el meridiano del riñón y a base de reflexología podal que le hacía yo misma (tengo titulación de reflexóloga). Al poco tiempo, buscando información sobre otras plantas conocimos el Lepidium Latifolium por medio de la asociación ‘Dulce Revolución’ y fuimos a buscar. Así que cuando empezó a sentir dolor  y que empezaba el siguiente ataque de piedra, fue directamente a la planta -que está en el patio en un tiesto-, limpió una hoja y la fue masticando muy lentamente. Fue bebiendo un poco de agua porque el gusto es muy picante. Al poco rato hizo la orina bastante oscura y desapareció el dolor.Después se ha encontrado en la misma situación cuatro o cinco veces más, pero siempre hace lo mismo: Cuando empieza a tener molestias en el riñón o en el conducto urinario, se toma una hoja de la planta y la mastica lentamente. Siempre ha funcionado y no ha tenido más ataques. Alguna vez que no ha desaparecido del todo la molestia, se toma por segunda vez la planta y, al cabo de unas horas, desaparece del todo. La medida de la hoja es de unos 8 x 4 cm. (sin contar la cola, que también se come), y si las hojas que tiene la planta son más grandes, las parte y deja la otra mitad en la nevera por si le hiciera falta una segunda toma. Para disminiuir  el gusto picante, generalmente lo acompaña de agua o infusión fría de estevia.
También quiero explicaros que el pasado mes de julio mi perro cogió una infección de orina bastante importante. Cuando nos dimos cuenta hacía un poco de sangre con el pipí. Empecé a darle infusión preparada con un vaso de agua con una hoja fresca de Lepidium (también 8x4cm. aprox.) y media cucharadita de cola de caballo y media de tomillo (ambas secadas). Es un perro acostumbrado a comer de todo (no le damos pienso) y no tiene problema para bebérselo. Le di la infusión (ya enfriada) en ayunas por la mañana durante 4 o 5 días, una sola vez. Él iba bebiendo tanto como quería. Al principio se lo bebía todo, y los dos últimos días no se lo acababa. Cuando lo trajimos al veterinario para asegurarnos que ya estaba bien, la infección había desaparecido.
Sílvia
Septiembre 2012
silviago_2007@yahoo.es

Testimonio 4:
Contaré mi caso.Por casualidad, en unos análisis de seguimiento anuales al trabajo, me diagnosticaron una infección de orina. Bien es verdad que yo últimamente no me encontraba muy fina, porque estaba muy cansada físicamente.. no me dolía nada, pero no estaba bien…Así que fui al médico de cabecera y después de varías pruebas, me envió al urólogo. Después de radiografías, ecografías, cultivos varios, etc.. me diagnosticaron una piedra en el riñón, gracias a que un día, por sorpresa mía, tuve un cólico de riñón.Rápidamente me enviaron al hospital Valle de Hebrón para una litotricia (deshacer las piedras con un láser) debido a mis mil y una infecciones urinarias.Entonces, en el hospital, pasé uno de los peores días de mi vida. Esta operación la hacen con sedación, a la cual resulté a alérgica. Intentaron hacerlo sin ningún tipo de anestesia, pero aquello fue IMPOSIBLE y MUY doloroso… Sufrí y no me la pudieron romper, ni deshacer…Mientras esperaba la operación programada con anestesia total, empecé a indagar por la web buscando opiniones de medicina natural sobre los cálculos de riñón o infecciones urinarias. Y hablé con el Sr. Pàmies (o uno de sus trabajadores) que me aconsejó cómo tomar esta planta y me la proporcionaron. Todo esto contrarreloj, porque me quedaban 15 días para la operación y el tratamiento con el lepidium era de 9 días. Y así lo hice. Una novena que se suele decir, un litro de agua al fuego hasta que llega a cocción, se aparta del fuego y se pone la hoja al agua (en mi caso tierna). Se aparta y se toma medio litro por la mañana en ayunas y medio litro por la noche.Noté que orinaba mucho más, pero nada más.El día que me citaron de nuevo para la operación en el Valle de Hebrón, allí estaba yo.. muy asustada, pero esperando la solución a mi problema.La sorpresa mía y la de los médicos fue que al ponerme en la máquina y querer detectar la piedra, arriba y abajo, no estaba! Había desaparecido, sin tener ningún cólico de riñón, ni nada… era un milagro!!! Pero hasta que no me hicieron varías pruebas posteriores, no lo pude creer. Pero, efectivamente, no tengo ninguna piedra.Espero que mi historia pueda ayudar a muchas personas que, como yo, no habían oído hablar ni de la medicina natural, ni de las plantas medicinales ecológicas.
Deborah
Tarragona
Marzo 2013
debo96@hotmail.com

 

Fuentes:

https://dolcarevolucio.cat/language/es/bienvenidos/

 https://joseppamies.wordpress.com

https://periodismo-alternativo.com/2016/04/23/lepidium-latifolium-la-rompepiedras-josep-pamies/

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