En 1996 se puso en marcha un programa institucional  “La esquizofrenia abre las puertas” para ayudarnos a todos a tener una nueva visión de esta enfermedad que durante tanto tiempo ha estado tan estigmatizada y discriminada en mayor o menor medida por todos nosotros.

Un interesante programa que incluye actividades divulgativas, informativas, educativas de sensibilización social. En España el programa es llevado a cabo por el catedrático y presidente de la Asociación Mundial de psiquiatría (AMP) Juan José López Ibor Aliño.

 

¿Cuáles son las principales ideas que nos ofrece el Dr. López Ibor sobre la esquizofrenia?

La principal idea que nos da el Dr. Ibor es que esta la esquizofrenia que ha estado durante tantos años estigmatizada sea mejor conocida y mejor entendida por todos. Para empezar debemos decir que es una enfermedad que la padecen en España unas 4000 personas.

Suele aparecer durante la adolescencia en los varones entre los 15 y 25 años y en las mujeres más tarde, aunque también existe la posibilidad de padecerla fuera de estas edades. Un 1% de personas tienen el riesgo de padecerla a lo largo de su vida.

¿Cuáles son las principales características de la esquizofrenia para López Ibor?

  1. Su origen es complejo. No se produce solo por una sola causa.
  2. La herencia tiene un papel importante pero no es el único factor de riesgo. En el caso de los gemelos si uno desarrolla la enfermedad el otro tiene un 50% de posibilidades de padecerla.
  3. Daños muy pequeños en el cerebro durante los primeros años de vida son también otros factores de riesgo.
  4. Situaciones estresantes que causan aislamiento.
  5. Cambios de ambiente asociados a una situación de aislamiento.

¿Cuáles son los principales errores que tiene la población sobre la esquizofrenia según el Dr. López Ibor?

  • Que creemos que no se cura. Aproximadamente el 50% de las personas que padecen esquizofrenia se recuperan de manera aceptable con el tratamiento adecuado, que suele durar unos 10 años y en muchos casos sin la necesidad de ser internados o en algunos casos sólo son internados por un breve periodo de tiempo. Existen, por ejemplo, profesores de Universidad o premios Nobel que han conseguido grandes logros adaptando de una manera inteligente la vida a su enfermedad.
  • En cuanto al comportamiento de las Instituciones en los diferentes países, ha habido grandes errores. Un ejemplo conocido tiene que ver con la pena de muerte. Ha habido presos que han cometido crímenes causados por sus delirios que han sido juzgados como responsables de sus actos. Dicho de otra manera, han sido asesinados por actuar en su defensa dentro de su percepción del mundo, cuando con nuestras mismas leyes y si de verdad hubiera existido esa realidad nunca los habrían ejecutado.

Respecto a la idea que tenemos sobre las personas que sufren esquizofrenia y la violencia, lo cierto es que estas personas son menos violentas que la población en general. Hay un pequeño grupo de personas con esquizofrenia que actúan con violencia producto de las alucinaciones que padecen; tratadas adecuadamente los síntomas violentos desaparecen.

¿Qué debemos tener en cuenta  para la cura o la mejora de la esquizofrenia?

La no estigmatización de la persona, el conocimiento de las limitaciones reales, el aprovechamiento de los recursos, el control sobre los procesos que gestionan el pensamiento, la buena gestión de los síntomas como las alucinaciones o los delirios son solo algunas de las medidas que pueden incrementar de manera significativa la calidad de vida de la persona.

Nuestra reflexión final es que entre todos podemos hacer una sociedad mejor ayudando, comprendiendo y sensibilizandonos con este problema que afecta a muchas personas.

 

¿Existen las enfermedades mentales?

La psiquiatría es una ciencia joven que adquirió su estatus apenas en el siglo XIX. Pese a que se creó como una disciplina médica y humana para dar respuesta a lo que ellos denominaron “enfermedades mentales”, también ha sido objeto de controversia desde que existe.

La Antipsiquiatría es el nombre de una corriente que acuñó el psiquiatra sudafricano David Cooper, a finales de los años sesenta. Junto con otros profesionales de la salud mental como R.D. Laing y Thomas Szasz, y con la guía teórica del gran filósofo Michell Foucault, dieron forma a conjunto de reparos frente a la práctica de la psiquiatría.

¿Qué defiende la antipsiquiatría?

La antipsiquiatría critica, primero que todo, la definición y la clasificación de las enfermedades mentales. Los psiquiatras basan sus diagnósticos en dos instrumentos. El primero es el “Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales”, o DSM por su nombre en inglés, que está vigente principalmente en Estados Unidos y Latinoamérica. El segundo es la “Clasificación Internacional de Enfermedades”, CIE, que tiene vigencia básicamente en Europa.

Estos documentos traen un listado de las “enfermedades mentales” que han podido registrarse. Dicho listado es básicamente la descripción de algunos síntomas (por ejemplo: dificultad para dormir, llanto frecuente, inapetencia, etc). Cuando un paciente consulta y se ajusta a la mayoría de estos síntomas, se diagnostica una determinada enfermedad. Los manuales incluyen también el tratamiento farmacológicoque se debe administrar en cada caso.

La crítica inicial de los antipsiquiatras se dirigió a este tipo de instrumentos. Se hicieron la pregunta por los mecanismos que llevaban a incorporar nuevas “enfermedades” en cada manual y encontraron que se trataba de un modus operandi basado en decisiones casi “políticas”, tomadas por mayorías simples. Los psiquiatras se reúnen y narran los síntomas que sus pacientes describen. Si hay suficiente consenso, se le adjudica un nombre a esa condición y se introduce al manual.

Para los antipsiquiatras este procedimiento no es científico. Se requerirían estudios de mayor profundidad para determinar que un conjunto de síntomas constituye una enfermedad como tal. Sobre todo porque si se va a tratar farmacológicamente, deberían existir evidencias del daño físico que se va a combatir.

La antipsiquiatría en la actualidad

Durante su primera década, la antipsiquiatría alcanzó gran acogida. Pero con el tiempo, fue convirtiéndose cada vez más en un enfoque algo marginal, al que no se presta mucha atención. Sin embargo, es una corriente que aún subsiste en el mundo, aunque su acción se da más en el plano del activismo que en el de la ciencia.

La situación se vuelve preocupante cuando se observan los altos niveles de fracaso de la psiquiatría. Las personas que son diagnosticadas de enfermedades como esquizofrenia o trastorno bipolar, por ejemplo, logran un alivio muy modesto con la acción de los psicofármacos. Los casos que alcanzan un grado relativo de éxito, suponen la intervención de otras disciplinas como la psicología, el psicoanálisis y la terapia ocupacional. Por sí sola, la psiquiatría nunca llega muy lejos.

De la misma manera, hay fuertes cuestionamientos frente al origen y la eficacia de los medicamentos psiquiátricos. Además de que provocan severas adicciones y múltiples efectos secundarios, también hay dudas sobre la forma en que manejan su mercado. Un caso que llama a la reflexión es el del famoso “Prozac”. Según algunos investigadores, la empresa que lo produce deliberadamente ocultó algunos estudios en los que se comprobaba que su eficacia era igual o menor a la de los placebos.

Además, no se entiende por qué las compañías farmacéuticas ofrecen incentivos a los psiquiatras para que formulen ciertos medicamentos; si alcanzan determinados récords en la formulación, les otorgan premios como viajes o entradas gratuitas a eventos internacionales.

Aunque el debate ya no es tan álgido como lo fue hace algún tiempo, lo único cierto es que la psiquiatría aún tiene mucho que explicar.

 

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Fuentes:    

https://lamenteesmaravillosa.com/la-esquizofrenia-y-la-increible-historia-de-eleanor-longden/

https://lamenteesmaravillosa.com/existen-las-enfermedades-mentales/

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